miércoles, 4 de julio de 2007

De qué hablamos cuando hablamos de aprender

A veces durante mi etapa de alumno sentía, mientras me explicaban algo, "esto yo ya lo sé". El maestro -me gusta la palabra así, despojada y en minúsculas- formalizaba algo cuyo inicio ya estaba de alguna forma en mi interior. "Ah, esto era todo?" era mi sensación de soberbia inicial. Luego: reset, olvido y nuevas sensaciones inaugurales.

Recuerdo una vez, en Física Teórica III, Roberto Delellis -gran profesor y mejor tipo- terminó unas integrales complicadísimas, varios pizarrones llenos de campos electromagnéticos. Aula E24 del pabellón I de Ciudad, tarde, de noche: hacía frío. Un alumno -ya PhD en algún lado- trató de buscar un método más simple, con menos cuentas y más intuición. La respuesta fue buenísima: "Intuición es haber hecho antes un millón de cuentas".

Miro hoy la foto del curso de Telefónica Negocios, dado hace días a muchos ex compañeros y conocidos, y me tomo examen a mí mismo. Esta vez fui yo el maestro, esta vez la intuición y las cuentas fueron de otros. En cada curso que doy, decir "espero que hayan aprendido" suena pretencioso. Me gusta sentir que desperté la curiosidad de la gente, y que eso les ahorrará millones de cuentas a ellos. Es como prepararlos para tener intuición, y de que eso los haga sentir más en sintonía con su trabajo cotidiano: con eso me basta.

PD: salvo Ariel que salió borroso, todos resultaron muy fotogénicos! Gracias a todos Uds. por la buena onda.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Daniel, me parece casi increíble que te acuerdes de una frase mía dicha allá lejos en el siglo pasado.
Te mando un abrazo.

Daniel dijo...

Roberto, esa es la suerte de los verdaderos maestros. Un abrazo,
DCS