Habitualmente trabajo por proyectos con distintos grupos de gente, sin tener la oportunidad de ofrecer trabajo. Sin embargo, por motivos que desconozco, cada día mi email de Snark recibe no menos entre 5 y 10 CVs, lo cual enciende la primera alarma. Por qué alguien enviaría un CV a alguien que no ofrece trabajo?
El segundo hecho que me impacta es anterior a la lectura del CV. La redacción de un email dice mucho sobre nosotros, tanto en forma (ortografía, estructura de los párrafos) como en fondo (qué es lo que queremos transmitir). Y me llama mucho la atención que en la mayoría de estos mails se intuya un "yo" infinito, persistente y exhaustivo, exigiendo casi el otorgamiento del empleo. Más que una fila de aspirantes a un trabajo -como en la imagen- el tono sugiere que existe un conjunto infinito de proveedores de empleo a quienes esta gente se dirige. Resumiría en dos situaciones el problema de fondo:
En nuestro mercado la mayoría de los profesionales no sabe buscar trabajo.
A los profesionales jóvenes les han enseñado (mal) a sobrevenderse.
En fin, puede que mi juicio sea algo duro, pero el camino del infierno está sembrado de estos "excesos de proactividad", por llamarlos de alguna manera.Vaya entonces como ejemplo uno de estos emails -que jamás deberían escribirse de este modo- para que sirva de ejemplo a generaciones venideras:
Es un gusto poder saludarle y hacer contacto con usted, el motivo de la presente es presentarme y solicitarle una oportunidad de trabajo. Por este medio le envió mi curriculum vitae para que sea tomado en cuenta en sus vacantes disponibles. Me considero una persona muy emprendedora, dinámica y orientada a resultados, cuento con la experiencia necesaria en perfiles de Gerencia de Negocios Regionales tanto en Marketing como en Ventas. En el transcurso de mi carrera he demostrado mucha responsabilidad, lealtad a mi trabajo, excelentes relaciones interpersonales dentro y fuera de mi área de trabajo con pares, proveedores y clientes. Sobre todo desarrollándome con mucho foco en la ética en los negocios que en mí es sumamente importante para poder trabajar en empresas de primer nivel como la suya. Consto con 14 años de trayectoria en empresas multinacionales que acreditan mi experiencia. Mi aspiración y deseo más grande es poder ser parte en una empresa sumamente reconocida como la suya, donde pueda continuar desarrollándome profesionalmente y personalmente trabajando con fuerte orientación al trabajo en equipo y a resultados. No tengo ningún problema en radicarme fuera de mi país sino todo lo contrario me motiva poder desarrollarme en otra ciudad con nuevas personas, nuevos ambientes y nueva energía, cosa que he hecho con mucho éxito en mi ultima posición. Quedo a su consideración, gracias por su atención y apoyo. Sin más por el momento quedo a sus órdenes esperando su respuesta. Muchas GraciasXXX
Tal vez el ejemplo más conocido de la serie sea el de las Meninas con que Picasso homenajeó a Velázquez. Y seguramente el último de la serie, el Ecce Homo de doña Cecilia, será el más cuestionado. La verdad es que el arte exige una pausa de muchos años para la correcta crítica, y mientras tanto el proceso de "mashup", homenaje, reciclado o vulgar copia -en todos los aspectos del conocimiento- sigue su curso.
El arte incorpora la mirada de los otros. "Beauty is in the eyes of the beholder", decía un tal Shakespeare, y tal vez ésa sea la diferencia con otras disciplinas donde sólo el juicio de los pares puede deparar una justa divisoria de aguas. En todos los órdenes de la vida hay que educar el ojo para poder pronunciarse, y estoy convencido de que existen en cada campos expertos, pelmazos, y gente del monton que podrá justificar su opinión en mayor o menor medida.
Y creo que ese es el punto, exhibir los criterios. Botero jamás me gustó, pero siempre deberé aclarar que no soy un experto. Y a lo sumo confesaré además que en materia pictórica estoy detenido en Turner.
Absolutamente fascinante video (diseñado por Lore/Explore), tanto por el concepto como por la infografía. Desde mi perspectiva de usuario, Google me ha dado en una década más servicios útiles que miedos apocalípticos, pero da mucho que pensar su lógica invasora presente -tan lejana de su inicial mentalidad de cool startup-.
Tengo una imagen persistente estos días. Es la del santuario, ese lugar donde uno se cree tranquilo o a salvo. El vestuario de mi club de siempre parece serlo para mi hijo, al verme delante de mi ropero con mis elementos de deporte. Me dijo en broma "esto es tu santuario". Coincidencia o no, con él había compartido días antes la única escena alegre de la terrible película "The Road", cuando el padre y el niño encuentran un refugio nuclear repleto de alimentos, donde por primera vez en meses pueden bañarse, comer y estar abrigados. Los padres somos especialmente sensibles a la idea del desamparo.
Estar abrigado. De eso se trata, no? Tener el propio ropero y que nadie te moleste en tu rutina, mientras vas atravesando el camino de la vida, en lo personal y en lo laboral. Tener certezas, seguridades, metas claras. Planear de a poquito, sin exagerar, a corto plazo. Se ve adónde apunto? Recuerdo un controller que ajustaba mucho el presupuesto, "porque te pegan desde la Casa Central si quedás abajo del 98% o arriba del 102%". Eso explicaba que a fin de año se movieran insólitamente Capex, Opex, o se demoraran Ventas. Por las dudas, no estoy hablando de empleados en su "zona de confort", sino de la zozobra al cambiar algo en tu trabajo o en extender un forecast un año más. Uno debe abandonar el refugio, y eso duele, va en contra del instinto de conservación.
Qué santuarios tuve que abandonar yo? Física, Oil&Gas, Planeamiento, Marketing, Producto. La gran empresa. Por el momento estoy haciendo Ventas relacionadas con Contenidos y con IT, y con Snark cada tanto realizo Modelizaciones y Trainings. En las primeras advierto los reparos de clientes ante planes de negocio de 3 años (un tercio de lo usual hace una década). En las segundas veo gente aferrada a empresas de las que no quiere irse.
El modelo a seguir es que no hay certezas. No hay refugios. No hay seguridades. No hay crecimientos chinos del 10% anual. No hay premios eternos. Sólo hay santuarios efímeros, que palidecen ante la imagen del Panteón de Roma (foto), que nos asusta por simetría y solidez, y que nos mira desde el techo de sus dos mil años de antigüedad como recordando que la vigencia es para muy pocos.
Diversas circunstancias -el feriado, el desayuno tardío con mi hijo, sus opiniones acerca la excelente presentación de Gonzalo Frasca en TED- me hicieron pensar en escribir un rato después sobre Educación. Como contexto, mis dos hijos fueron al Colegio Nacional de Buenos Aires, para mí un bastión de la vieja excelencia argentina, para otros un anacronismo del enciclopedismo. Frasca en su charla repite: jugar, aprender en el error, inventar nuevos caminos. Ambas situaciones -el CNBA y los aspectos lúdicos de Frasca, el estudio del Latín y el SuperMario- parecen distantes.
Me considero un medieval tardío. Me gustan las viejas cosas bien hechas, y a la vez quiero estar al tanto de las tendencias, y saber elegir. Nunca voy a tener el último gadget, ni el más caro, ni lo voy a exhibir. A lo sumo estaré secretamente orgulloso de mi biblioteca, y de mis amigos. La Física me hizo estudiar para el caso general, más que para el particular. Soy un dinosaurio con alguna aspiración de entender lo que ocurre. Allá vamos, entonces, con una vana pretensión de atemporalidad.
La educación ideal para mí debería mantener el núcleo duro del "viejo" enciclopedismo. Saber leer, entender, hacer cuentas, enfrentar la dificultad. A esto le sumaría el espacio para aprender haciendo -a lo Frasca-. Evitaría concesiones gratuitas, daría el ejemplo (enseñar a pescar sin dar el pescado), no rompería con lo viejo, no entregaría laptops porque sí. De paso, cada vez más me refieren anécdotas negativas sobre los planes "uno a uno" en Argentina. Revisaría por qué ya no hay premio ni castigo, y examinaría por qué no existe en Argentina -y por lo que me cuentan, en ambas márgenes del Plata- siquiera el menor vestigio de autoridad.
Tal vez porque mi madre era uruguaya -eso comparte con Frasca- y me hablaba siempre de la Pequeña Suiza que era Uruguay hacia 1950 me viene esa aspiración a combinar valores. Ella se refería a sus tardes de estudio en el Hospital de Clínicas mientras miraba de lejos los partidos en el Centenario. Allí convivían la excelencia y la diversión. Será de allí que viene mi necesidad de hallar el balance en la Educación? Por ahora disfruto lo que me cuentan mis hijos del CNBA y sugiero a los docentes ver el video de Frasca.
Ya aparecerán nuevos términos. Por ahora hablemos de "apagones" en la Nube, pero tal vez en unos años habrá mejores neologismos. Diremos que "se disipó la Nube", o que "hubo tormentas informáticas".
Justamente eso ocurrió en Washington ayer por la noche, y como consecuencia de tormentas muy severas, los servidores de Amazon que controlan Netflix, Pinterest, Instagram y Heroku tuvieron serios problemas.A su vez estos servicios trasladaron la información a sus clientes, como se ve en la imagen de más arriba.
Se nos "vende" el concepto de que todo lo que es Cloud es mejor: eficiencia, no hackeable, ahorro de energía, menor costo en HW propio. Admitámoslo, luego de la furia de diez años de SVAs y APIs para móviles, la gran nueva cosa es la nube. Y sin embargo una tormenta jaquea todo el sistema. Surgen preguntas entonces:
Si por cuestiones climáticas la nube debe ser redundante (un cielo absolutamente cubierto, digamos), qué tanto se encarece la presunta hipótesis del ahorro?
Esto no significará una redundancia excesiva, en términos de información?
Que tan crítico es lo que deseamos guardar? No es más seguro un par de backups en el departamento de IT de la empresa, que algo que no es a prueba de tormentas en el mejor server farm del mundo?
(Más de entrecasa) Imagino el diálogo entre los responsables de O&M de Netflix y Amazon el Viernes por la noche, tratando de saber qué rayos (chiste) estaba pasando, y repasando las penalidades del SLA.
La mayoría de estas preguntas se resuelve haciendo el BP. Creo que el marketing ha hecho un esfuerzo encomiable por resaltar las ventajas de la Nube, algunas de las cuales acaban de ser puestas en duda por eventos donde el único hacker es la Naturaleza.
Parece que el antídoto a las recetas fáciles de la autoayuda -en cuanto a la búsqueda de la felicidad- es olvidar los sagrados objetivos de superación profesional, y abrazar la incerteza inherente a la vida.
Esto ya lo sabía Heisenberg, pero vale el libro de Burkeman, la hermosa animación que lo explica, y la introducción de Brain Pickings.
Salía ayer de la conferencia #NexTV2012 pensando que había estado interesante, sobre todo porque un par de expositores del "palo" de los contenidos habían cuestionado qué era realmente CloudTV y cuáles eran los precios que los estudios "grandes" iban a admitir para que el negocio de OTT finalmente explotara en la región. El ejemplo trillado es que hizo falta un Steve Jobs para sacudir la industria de la música, diciendo "Señores, una canción vale USD 0,99" mientras se afilaba sus zapatillas New Balance con el trasero de algún ex pope de las discográficas.
No había podido pasar por el banco. Mi tarjeta de crédito incluye abonos de Skype y Netflix en lo que eran los únicos consumos en dólares del mes. Ustedes saben el respeto que le tenemos en Argentina a todo lo que esté vinculado por el dólar; esto exigió cierta actividad mental de mi parte pues no tenía dólares billete y -como se sabe- el actual gobierno stalinista en Argentina impide la compra de esta moneda sin que uno se autodenuncie ante la ley.
Skype me representa unos 25 USD mensuales, y a esto se agregaba Netflix que hace poco (y en una comunicación bastante rara ya comentada aquí) había pasado a valer 7,99 USD. Pensaba estas cuestiones mientras esquivaba robos en el Subte y cruzaba los dedos para que el tren no chocara -el realismo mágico está cada vez más fuerte en el país-. Allí caí en la cuenta de que como el gobierno autoriza el pago en pesos al irrisorio cambio oficial, el precio de los contenidos en Argentina, para el caso de Netflix, había bajado. En el banco sólo se necesitan 8*4,45 pesos para pagar, y esto en USD y a valores reales es bien poco.
Llegué a casa y aterricé en un Excel más o menos amigable que trato de reproducir para Uds más arriba. ARS significa "pesos argentinos". Lo dejo así ex profeso, pues es la moneda que comunicó Netflix en su lanzamiento -increíblemente, pues aquí se dice "$". Hechas las cuentas, la increíble brecha que hay entre el dolar oficial y el dolar paralelo se "come" un 30% del abono, y entonces un paquete SVOD de Netflix sale, en la Argentina, nada más que seis dolarcillos. Me dirán "pero Netflix dolarizó". Sí, pero yo les diré "a un precio bajo y sin saber que el estado iba a mantener la brecha". Por eso me gusta hablar de "dólares pesificados". Además lo hago de puro contra que soy, porque el gobierno lo niega.
QQQD me dije a mi mismo, esto es lo que los oradores de #NexTV2012 querían demostrar! Argentina, país de Cuevanas y Messis, nunca deja de asombrarme.
Los dos ejecutivos se miran. Los cafés todavía no se han tocado. La tormenta que se ve a través de la ventana crece sobre el horizonte, más precisamente en Plaza de Mayo. Finalmente hablan.
- Entonces ya tenemos 30% de brecha entre el dólar oficial y el dólar paralelo?.
- Parece que sí. Esto no da más.
- Pasa que la mayoría de nuestros costos están en dólares.
- Si, master.Y tenemos los ingresos en pesos argentinos. Y?
- Que no llegamos a break even ni en pedo en 2012 ni en 2013.
- Sí, fiera. Y el costo del contenido se disparó. Y Papá Noel viene en Navidad. Y?
- Que no tiene sentido aumentar en pesos. Pasemos a dólares, derecho.
- Pero vamos mal en planta. No pudimos arreglar la herramienta de búsqueda.
- Ya sé. Tampoco tenemos mucha librería nueva.
- Tampoco tenemos todos los subtítulos...
- El servicio es malo, dicen las encuestas.
- No tenemos estrenos, la gente sigue estando en Cuevana.
- Pero Cuevana es gratis!
- Y si llamamos a Los Gatos (*) y anunciamos que pasamos los precios en dólares?
Silencio. Alguien entra y habla sobre una bomba en un teatro. Otro anuncia "dólar a seis pesos". En la mesa de al lado, se habla de Boudou con resignación.
- Si pasamos a dólares, se nos van la mitad de los clientes.
- Hagamos un promedio. Ni el valor oficial ni el valor paralelo.
- Pero igual no van a poder pagar fácil. Nadie hace gastos en dólares. Después cómo pagan?
- Es cierto. La gente del común no puede comprar dólares ni para pagar la tarjeta.
- Hacemos estudios? Algún pricing? Tengo un becario que...
- No. Sale caro. Lo que era 10 dólares en Septiembre, que sea 8 dólares ahora.
- Y bueno. Al final, esto era branding. El mercado latino no era lo importante...
- Listo. El precio va en dólares. Como comunicamos?
- Tranqui, todo por mail. Cómo firmamos?
- Tus amigos. Como siempre
Ambos sonríen. El café ya se tomó y juegan con los amarettis.
- Y qué le decimos al Jefe?
- Le decimos que "descremamos el mercado". Le va a encantar.
- Y daaaaaale.
(*) Los Gatos es la sede de Netflix en California. No es una licencia poética, aunque lo parece.
"Something is technically wrong". Lo mismo podría decirse de mí. Me llama la atención el ícono elegido para darnos tranquilidad: un ratón vendado y mutilado nos confiesa que algo anda mal en Twitter. Qué nos dice la venda roja, y su pinza que descansa, vacilante, sobre el mensaje de alarma? Los tamaños de letra cada vez más pequeños no agregan mucho más.
Tal vez nos inquiete. Tal vez sea el guiño de la pequeña demora admisible en los servicios gratuitos. Quizás se trata de una sinceridad excesiva por parte de Twitter. "Hey, esto es tan bueno que nos permitimos que funcione más o menos". Perpetual beta. Pero como Twitter ya nos había enviado un mensaje más poético, el de la ballenita levantada por los pajaritos, esa pinza nos inquieta. Aunque prefiero eso antes que el "un error embarazoso" del Mozilla o los incontables mensajes de error de Windows. Lo prefiero antes que el default de no reconocer el error.
De paso, el mensaje de la ballena es de Septiembre de 2009. Esto significa que por lo menos hace tres años que es normal que Twitter cada tanto no "levante", y aún así, siga siendo la próxima gran cosa, una vez que Facebook ya se coronó en el mainstream y en la bolsa.
Me gusta muchísimo el trabajo de Sherry Turkle. En la misma época en que comenzaba la Internet comercial en Argentina, ella hablaba de chats, MUDS, juegos de rol y demás, en esas pantallas oscuras pre-web que son la Altamira de Internet. Todo estaba allí, la nueva intimidad con desconocidos, sólo que era el inicio de algo que no se sabía muy bien cómo funcionaría para las masas. Su libro "Life on the screen" es un clásico.
Es en parte a causa de Sherry ( y de Linda Stone, y de otros más) que este blog es un poco medieval frente a las tecnologías. No voy a hacer revisionismo de mi propia opinión al respecto, pero desde Second Life (2006) para acá, confieso que estoy harto del show-off, de los "me gusta" en FB, de los Favs en Twitter, y de todo lo que sea el alejamiento de la comunicación real. La tecnología me gusta como complemento, no como fin en sí mismo.
Tienen, entonces, la charla de Sherry, que es absolutamente útil. Si tienen 20 minutos, escúchenla tranquilo. Si pueden amarren a sus hijos -y practiquen todos Inglés-.Y si no, tal vez sirvan los apuntes que tomé sobre sus opiniones (en negro) donde inserté mis propios pensamientos (en rojo), como si fueran líneas que acompañan las imágenes, sin elaborar.
PD thanks to Paul Masters I discovered this link.
So in a way technology was useful... otherwise I wouldn´t have got this conference.
..........................................................................................................
Estamos
juntos sin estar juntos.
Hay problemas
en nuestra relación con el otro.
Esto altera la capacidad de mirarnos a nosotros mismos.
Es una
nueva forma: estamos todos juntos, pero solos.
La gente
quiere estar acompañada, pero “fuera de ese ambiente”.
(necesitan testigos de su propio alejamiento)
Quieren
controlar dónde ponen su atención.
En las
reuniones ponemos atención sólo a esos instantes que nos interesan.
Terminamos
escondíendonos del otro.
La gente
está muy ocupada con su email y con sus textos.
"Goldilocks
effect". Algo a mitad de camino, no muy cerca y no muy lejos.
Un
adolescente dice
“algún día,
no ahora, me gustaría aprender a tener una conversación”
Qué hay de
malo en las conversaciones?
(Que sacan
tiempo, toman lugar en tiempo real).
Y no se puede controlar lo que vas a decir.
Pues el
texting, email, posting nos permiten mostrarnos como queremos
Editamos lo
que no no nos gusta de nosotros mismos.
Y en
cambio, en las conversaciones en tiempo real no hay control
(porque allí aparece el
yo real)
.
La
tecnología hace más fáciles las relaciones
Las reduce
en complejidad
(Las
conversaciones se cambian por meras conexiones)
Hasta un
punto en que nada nos importa tanto
Colbert
dice: la suma de todos esos tweets no es una conversación real?
No. Claro
que no, afirma Turkle.
Los cachos
de comunicación virtual aportan “solo bits de info”
Pero no
resuelven el sentimiento ni al entendimiento sobre el otro
Y si no
conversamos con los otros
No
aprendemos sobre nosotros mismos.
(Pues no
hay la necesaria introspección.)
Sobre todo
en el caso de los chicos, esto es fundamental.
Aparece el
“prefiero textear que hablar”
En el
límite no necesitarmos al otro
Y tal vez
prefiramos a Siri (el asistente del iPad)
Será que es
el temor a que nadie nos esté escuchando?
Twitter o
FB nos dan cierta seguridad. Nos hacen creer que nos están escuchando
(por eso la
gente pone los “I like” y los “favs” casi con lástima, para asegurarle al otro la caricia de esa escucha ficticia)
Hay robots
sociales para acompañar a los ancianos
(Te da
confort, pero no es la cosa real.)
Un robot no
puede aliviar el dolor de una madre
No tiene
experiencia ni sabe lo que es la vida humana
Esperamos
más de la tecnología y menos del resto
Cuanto más
vulnerable somos, más nos atrae la tecnología
Estamos
solos y nos da miedo la intimidad.
La
tecnología diseña robots que nos dan la ilusión de acompañarnos
Pero no
estamos tan en control (como aparentamos)
Los
dispositivos emulan tres fantasías
-que podemos focalizar nuestra atención
-que siempre seremos escuchados
-que nunca estaremos solos
Y esta
última es la peor. La gente teme estar sola.
Estar solo
parece un problema que debe ser solucionado.
La aparente
solución, conectarse, no remedia nada.
“Yo
comparto => yo soy”
Si no se
comparte mucho, se siente que uno NO ES.
Antes:
tengo un sentimiento, quiero llamar a alguien.
Ahora:
quiero tener un sentimiento, quiero enviar un txt.
(la famosa inmediatez:
no sé lo que quiero pero lo quiero YA)
Pero
pasamos de la conexión al aislamiento
(Hay que
revalorar a la soledad)
La soledad
es necesaria para entender al otro y sus necesidades
Para ser
uno mismo
De otro
modo vemos al otro como “bits” que sostienen nuestro frágil yo
Si no
aprendemos a estar solos (estaremos más conectados)
Y nuestra
desconexión será más profunda.
Es tiempo
de reeducar a nuestros hijos, enseñándoles a estar solos
Y es tiempo
de hablar
Hay tiempo aún para cambiar la tecnología
Hay formas:
que la cocina o la cena sean sagradas, (sin dispositivos)
Lo mismo en
el trabajo: comunicamos como robots pero no pensamos
Necesitamos
escucharnos, incluso la parte aburrida
El alerta
es cuando la tecnología dice que “simplifica” las cosas
Porque se
pierde su esencia.
Desconfiemos
un poco de robots, avatares, virtualidad
Por qué pasar la
noche en una red social, en vez de irnos al pub con los amigos?
En la primera nota sobre OTT publicada hace alrededor de un año se habían resaltado tres cuestiones:
El concepto OTT no es relativo a la TV, sino que significa "saltar" a través de una red establecida. Ejemplo, Sprint es un carrier de larga distancia en Estados Unidos, que usa cualquier red y al que cualquier cliente puede suscribirse.
Por el contrario, el "viejo concepto" de iPTV está confinado a una red específica, que tradicionalmente
es operada por un "gran" operador, típicamente Telco, que invirtió bastante
en esta red (todo lo que es "multicast" significa mucho dinero) y muy probablemente haya canales de TV lineales incluidos en el concepto . Hay una calidad de servicio garantizada que puede permitir mayor calidad de video (HD).
La otra diferencia es que iPTV se envía la
señal de video a un dispositivo específico (un Set-Top Box de cierta
marca), mientras que OTT significa cualquier dispositivo: TV conectada, consola,
móvil, tablet, PC, Mac, etc.
Como sigue habiendo alguna confusión, tal vez sirva agregar que OTT es a menudo el concepto elegido por los que no son Telcos, ya sea por su proximidad al contenido (Hulu, BBC) o por su ADN de nuevos players (el eficiente Netflix o las cajas Roku). Aparece un cierto deja-vu con un concepto viejo y familiar: recuerdan a WebTV? OTT no es demasiado diferente, ya que no requiere una red definida.
Eureka, entonces es todo una cuestión de acrónimos, y OTT no es más que un low-cost iPTV? Algo así. La industria necesita ponerse nuevos disfraces cada tanto. Pero no olvidemos la cuestión de los dispositivos y del menor Capex que caracteriza a lo que llamamos OTT. Y si finalmente decidimos aceptar los rótulos, aceptemos también que OTT será el mascarón de proa de algunos proyectos que comenzarán por la web y se ampliarán -a medida que el Capex lo permita- a otras redes, aún en Telcos.
A esta altura me preguntarán por Cuevana. Es un lindo OTT, con linda interfaz. Pero como ya se ha apuntado en este blog, Cuevana pertenece a otra categoría que no tiene que ver con acrónimos. Cuevana es ilegal.
Qué le queda a las Telcos, entonces, para diferenciarse ante la proliferación de las OTTs?
Diferenciarse por una mejor calidad de servicio, ya que por algo controlan el NW.
Llegan con el billing al cliente: ofrecer mejores formas de pagos, o bundles atractivos.
Ofrecer mejor contenido. Casi todas las OTT son puro SVOD de librería buena, pero algo antigua: con un par de Estudios se garantizan un estreno a la semana, en la modalidad transaccional (TVOD).
Con esta diferenciación se logrará el efecto reflejado en la foto, la familia "mesmerizada" delante del televisor.
El acontecimiento que tuvo lugar ayer con la expropiación de YPF me hizo acordar a mi propia prehistoria, allá por 1991, cuando me estaba recibiendo de Físico y realizaba mi tesis repartido entre el Balseiro, el Tandar y el departamento de Estudios Especiales de YPF.
Mi tesis era sobre aplicaciones de la física nuclear a métodos no destructivos de investigación de materiales. En el caso del petróleo, esto significa hacer descender una sonda de neutrones, analizar los rayos gamma que rebotan con el pozo e inferir si hay tal o cual material cerca. YPF estaba en una situación extraña entonces, pues en pleno gobierno menemista se estaba privatizando, y esto podía significar abandonar toda investigación.
Era el piso 13 del edificio de Esmeralda y Diagonal Norte, puro racionalismo de años cincuenta. Había decenas de personas que no trabajaban, secretarias espectaculares y amigotes de toda clase. Pero había algunos ingenieros y matemáticos que sabían, había libros, había fotocopiadoras... y había PCs! En la oficina del fondo había una AT386 para todos, y una planilla que gobernaba el reparto de turnos de media hora. Yo había instalado el procesador Chi Writer y competía en los turnos con el Word Pro de las secretarias y el PacMan de los amigotes del poder. Trataba de llegar a las 6 de la mañana con mi disquette de 5 pulgadas, antes que nadie para usar la máquina un poco más. Se tomaba café en grandes cantidades -creo que el mate en oficina es una reacción a los noventa. No tenía escritorio propio y luchaba por esa condición con cuatro o cinco becarios. Recuerdo esa época con el cariño que le tomamos a lo vano, a lo que se deshace, a lo que está muriendo -de hecho, no queda registro de nada de eso en Google-.
Casi al terminar mi trabajo, se cerró el programa de becas y quedé afuera. Con el permiso de los directores del departamento (mi agradecimiento eterno a Roberto Stockli y Ricardo Miró) pude seguir deslizándome de madrugada, evitando a los controles de la Planta Baja y terminar la tesis. Con eso pude publicar un paper al respecto en Elsevier , comenzar mi doctorado y tener el primer atisbo de que hacer ciencia en Argentina iba a ser muy difícil. El mantra de los iluminados de entonces era que "había que privatizar", y eso se hizo con todo... incluído el desmantelamiento del Departamento, que dejó de existir. Recuerdo unos planos que titulados "Loma La Lata" una zona de gran potencial que recién se comenzaba a investigar, y que jamás se concluyó.
No digo que la investigación haya sido perfecta en esa época, pero en los años de privatización no se exploró ninguna otra zona, y las reservas fueron lógicamente en descenso. Hoy la lógica -el nuevo mantra de los nuevos iluminados- es la inversa. Se dice que "hay que estatizar y hay que gestionar", aunque Kicillof desconoza lo que es el "bbl" (barril de petróleo). Alguien de La Cámpora sabrá de petróleo? Lo dudo. A alguien le importa la imagen del país péndulo, con peronistas que privatizan y estatizan al azar? Lo dudo.
Mientras tanto el individuo se mueve a expensas de los iluminados. Se hace lo que puede en la vida frente a los intereses de empresas y países. Hay que tener memoria e ideas claras; en tanto, yo creo que en la Argentina es un excelente momento para vender el auto y comenzar a andar en bicicleta.
Un tema al que siempre vuelvo cuando hay que explicarle algo a un cliente es la explicación y la aplicación. Si bien el 2011 fue un año pleno de infografías -y hemos visto decenas de ejemplos excelentes- tiendo a pensar que en el Sci-Fi se destacan pues combinan el placer estético con el juego, elementos que están ausentes en general en las cuestiones profesionales. Me atrae el ejemplo exhibido aquí de "Volver al Futuro" (con excelente zoom aclaratorio) pero sería igualmente bueno poder volcar este espíritu dinámico al ámbito profesional.
La única forma de realizar un trabajo que aporte ideas originales es jugar un rato con el presupuesto, el forecast, los KPIs, y la situación de competencia del cliente, y trazarle un mapa de escenarios posibles de éxito y fracaso, ligados no ya a viajes en el tiempo sino a decisiones. En ese plano es cuando el consultor o el vendedor -dos enfoques posibles de la misma actividad- se vuelve indispensable. De otra forma, cualquier modelo o representación del negocio del cliente sólo es un Excel de alto vuelo con aplicación bastante limitada.
"Adonde vamos, no existen los caminos" le decía Doc a Marty al final de BTTF 1, y el DeLorean salía volando. Yo no pretendo algo tan impactante, pero creo que adonde vamos con los negocios no hay planillas pasivas, sino la necesidad de una representación con explicación completa, con escenarios posibles, y con entendimiento garantizado por parte del cliente. De otra forma, esto será un mero viaje al pasado.
Enriquecer el diálogo online sobre Telcos y Web2.0, en asuntos técnicos, de marketing, o relativos a la Comunicación. Lograr un feedback de esa Nebulosa Exterior de gente que permanecería desconocida, si no fuese por este blog. Promover los servicios de consultoría y los Trainings de Snark Consulting. E inevitablemente, aprender...