miércoles, 24 de marzo de 2010

Houellebecq sabía de clusters

Hace casi diez años Forrester patentó un formalismo de investigación de mercados que me pareció absolutamente novedoso. En diez clusters -segmentos, en la jerga- aparecía todo el mercado de Internet, en ese caso, de una manera sencilla, entendible, y comprobable luego en la vida real -en entrevistas o en cámaras Gesell-. Veamos en la figura que con sólo tres o cuatro variables se determinan los segmentos, cada uno con un nombre "trendy". Lo nuevo en este caso era medir la "actitud frente a la tecnología". Años después Forrester y Gladwell aplicarían esto con bastante momentum a la cuestión 2.0, revelando que había una "mayoría silenciosa" que pululaba en las redes sociales sin comentar ni publicar contenidos.

Más o menos en el mismo año Michel Houellebecq publicó "Ampliación del campo de batalla" donde continúa la línea del nihilismo de Cioran, y casi sin querer ofrece otro fenomenal ejemplo de clusters: la gente se divide entre los que tienen buen sexo o mal sexo, y los que tienen dinero o no lo tienen. En cuatro clusters está todo el mercado. Una brutal simplificación, se me dirá, pero la novela es muy recomendable.

El data mining es sólo una parte del marketing online; no sólo sirve para examinar clusters congelados, sino para predecir tendencias de compra de estos segmentos. Esto es imprescindible para poder "entender" millones de clientes, en particular en Telcos, Finanzas y Retail. El arte está en elegir las variables relevantes, que queden pocos y buenos clusters, de una cantidad apreciable de clientes. Nada de esto es para mercados de nicho, por supuesto. El universo de compradores de Ferrari en Buenos Aires está hecho de cinco individuos, y se trata de un único cluster: gente de altísimo poder adquisitivo. Punto.

Guardo para mí el asombro que me producían los clientes en las cámaras Gesell antes de lanzar un producto. Daban ganas de hacer lo prohibido: romper el vidrio, saltar al lugar de la entrevista y saluda efusivamente al "prospect" y decirle: "felicidades, Ud es un excelente ejemplo del cluster 8".

lunes, 15 de marzo de 2010

Privacidad agonizante y realidad aumentada

En otro giro de tuerca de la cuestión de la privacidad que tanto interesa en este blog, Danah Boyd brindó una excelente conferencia en la conferencia SXSWi (música, films, etc). En breve, Boyd trata de ahuyentar la excesiva paranoia, reconoce que los ámbitos públicos y privados se entremezclan, y admite que parte de la solución -pero no todo- está en que el ciudadano de a pie pueda configurar sus controles de privacidad.

Durante los últimos cinco años muchos pensadores 2.0 han alentado la idea de que la diferencia entre lo privado y lo público es un blanco y negro que depende del contenido, cuando lo que termina siendo esencial es el contexto y la decisión -brindada por la tecnología- de compartir o no el contenido. El mejor ejemplo es el último fiasco en Facebook, cuando decidió hace 3 meses que el default de lo que compartían los usuarios era "everyone". Todo quedó expuesto de golpe, si el usuario no reparaba en ese pequeño detalle.

Demos un paso más. Ayer escuchaba un informe en Brunch que me hizo acordar a esta opinión de Danah Body. Se sabe que al enfocar a través de la lente de un teléfono celular, el aparato se conecta con Internet y descarga en la pantalla "tips informativos" sobre el objeto en foco. Si se trata de objetos, Wikitude World Browser es una aplicación disponible para iPhone /Android que traslada información de Wikipedia a la pantalla del celular.

Pero qué pasa si se enfocan personas... el concepto entonces es Identidad Aumentada. Una empresa sueca ("The Astonishing Tribe", excelente nombre!) creó un SW de reconocimiento facial que busca en Internet toda la información disponible sobre esta persona (su Facebook, Twitter, todo... incluso lo no consentido). Habría que examinar con zoom de aumento qué es una información sobre uno mismo a la que se haya prestado consentimiento.

Por eso en este blog parco "trendy pero de bajo perfil" estamos en contra de que un tercero "taggee" tu foto! Presto finale a todo Boyd: “neither privacy nor publicity is dead, but technology will continue to make a mess of both.”

lunes, 8 de marzo de 2010

Móviles y pautas culturales en LatAm

Estos días estuve tratando de explicarle en dos páginas a un potencial cliente de UK cómo era el mercado móvil de Latino América, y comencé por los indicadores "duros". Según ITU, y haciendo cuentas rápidas, hay 500 millones de líneas móviles, 120 millones de líneas fijas, dos grandes grupos en pugna (América Móvil y Telefónica), un tercer grupo de tamaño menor con futuro incierto (Telecom Italia) y algunas cuestiones más.

Tratando de quitar el ruido, me centré en un ranking de 10 empresas top que comienza con las 60 millones de líneas del gigante Telcel en México (explicando que la marca Claro no significa nada allí), pasando con el compacto mediocampo brasilero Vivo-Claro-TIM-Oi y sus 160 millones de líneas en conjunto, y terminando en el décimo puesto con la digna Personal en Argentina (12 millones). Aún así me faltaba algo: explicar cómo afectan las pautas culturales en la región, y fue entonces cuando hallé este excelente gráfico del blog LatAm Telecom. En la figura se aprecia la cantidad de SMS en promedio en el eje "x", minutos de voz en el eje "y", y ARPU (ingresos por usuario) como el tamaño de cada una de las seis burbujas que representa los mercados más grandes de la región. El valor en cada burbuja es el número de SMS mensuales, en promedio.

Los precios y la regulación afectan el comportamiento del usuario, y está clara la idea: en Venezuela mueren por los SMS, en los países del Pacifico se habla más. Brasil registra un ARPU bajo, casi como compensando sus enormes cifras en términos absolutos. En Venezuela y Brasil esto también se debe a cuestiones regulatorias, debido a gran cantidad de llamadas a celulares que no contestan, que no generan ingresos por no estar vinculadas a casillas de voz. El uso masivo de SMS en Argentina se debe a su bajo costo inicial, cosa que en estos meses se está revirtiendo.

En conclusión, a veces los números deben ser entendidos con los pequeños matices locales, para comprender la gran figura de la región.

lunes, 22 de febrero de 2010

Robos, caras, y nuevos miedos

Si puedo explicar estos dos nuevos sitios en tres párrafos me daré por satisfecho. "Please Rob Me" indica en una suerte de pantalla Twitter a los usuarios que anuncian que "han dejado su hogar" hace instantes. Se presenta esto de un modo lúdico, anunciando "nuevas oportunidades" de casa descuidadas por incautos bocones twitterianos, y hasta invitando a potenciales ladrones de etiqueta (digamos Dolineanos, de los de antes, de los que no hacían daño) a tomar el botín ajeno. Me dirán, "por qué la gente avisa todo, por qué sus gadgets son tan indiscretos?". No tengo la respuesta.

ChatRoulette es otra cosa: es un surfeo de caras, no de web. No hay login, no hay username, uno entra y la videocam queda conectado con la de otro sujeto random. Uno puede ver cientos de internautas en un minuto. No hay censura, uno va saltando de una pantalla -una cara- a otra, eventualmente puede aparecer un rostro extraño, o surgir un diálogo. El debate actual pasa por la seguridad de los más jóvenes en estos encuentros al azar, donde el principal driver para conectarse es el aburrimiento. Es inevitable recordar a los viejos chats via IRC, y lo que queda es una profunda extrañeza por los abismos entre las diferentes identidades online.

Ambos sitios convergen en un tópico humano: el exhibicionismo. Ambos me remiten al arte de tapa del excelente "A Trick of the Tail" de Genesis, de la época en que Peter Gabriel recién se había ido, Hackett aún estaba poniendo orden, y Phil Collins se lanzaba como frontman. Gente mirando su verdadera identidad en un espejo, antiguos ladrones que buscan su oportunidad, y la eterna pregunta acerca de los límites. PleaseRobMe celebra la estupidez humana. ChatRoulette abre puertas a otredades de mayor magnitud. Fueron tres párrafos, y en mi laptop sigue sonando el estribillo genesiano "Done me wrong - same old song - done me wrong", concatenando ambos conceptos.

miércoles, 17 de febrero de 2010

De qué hablamos cuando hablamos de broadband


Tuve el raro placer de ser testigo de la prehistoria de Banda Ancha, con Speedy en Argentina. La secuencia fue equipar centrales (lucha con las regiones y los clientes sobre la priorización), adecuar la oferta a los vaivenes económicos y a los logísticos, e incluso "manejar la ambigüedad" -como me dijo un director alguna vez- en la relación de "coopetencia" entre distintas unidades de negocio en Telefónica. Los últimos tres capítulos de esta historia me dejaron algo perplejo: el wi-Fi nació gratis y quedó gratis, los detractores más fervientes se volvieron apóstoles (y no hay nada peor que un converso!), y la banda ancha móvil de un "socio" como Movistar asomaba ya en 2004 como competencia, de la mano del tímido GPRS.

Pasaron los años, y a menos de algún paper publicado en ITS, no volví a incursionar mucho en el tema. Ayer me llegó de Danah Boyd el excelente Informe Berkman donde los Estados Unidos, guiados por la FCC, se replantea qué es banda ancha, adónde se va con ella y cómo están posicionados en el benchmark con los países "top". Van algunos tips como sentido homenaje a mi propio pasado de laburante de Speedy... y a la capacidad de autocrítica que tienen en el Norte.

  • Hay dos definiciones que emergen de BB. Una se refiere a alta capacidad de transporte (FTTH como máxima expresión) y otra se refiere a conectividad ubicua y permanente, dando énfasis en la experiencia del usuario.
  • El concepto actual es que debiera haber un "tono de banda ancha" de alta velocidad, en todos lados. Sin esto no hay Sociedad de la Información.
  • Japón está media generación adelante de Europa y Estados Unidos. Francia lidera en Europa, Canadá está peor de lo que se presume.
  • Estados Unidos está en la mitad del pelotón OECD (*). Si se fijan en la figura, no hay ni verde oscuro ni rojo: una medianía total.
  • Los planes de desarrollo cubren sólo en algunos países la población entera. El problema rural de Argentina (BB ausente o carísima) no es original ni exclusivo.
  • El informe incluye BB fija y móvil, diferencia lo publicitado de lo "real" (flashback: "pero entonces Speedy es lento o qué") e incluye precios, para lograr finalmente un benchmark de estas variables.
  • Cada país trata el CAPEX de redes Fijas de manera distinta. Australia costea un "core" de fibra que luego será privatizado, Suecia tiene un rol gubernamental muy activo, y en medio está el resto. En general se separa transporte (inversión pública) de acceso (inversión privada).
  • En cuanto a lo celular se distingue lo "móvil" (evolución de redes celulares) de lo "nomádico" (evolución de Wi-Fi). Es interesante que no hay buenos o malos players (en perfomance) en correlación con la naturaleza de la licitación ("beauty contest" típicamente).
  • Last, but not least: los países con políticas públicas de inversión fuerte les terminó yendo mejor (Corea del Sur, Japón, Suecia).

(*) OECD es, digamos, "Países Pulenta" = Europa, US, Canadá, Corea del Sur, Japón y Australia. Oh Dios, cuán lejos que queda el mundo.

martes, 26 de enero de 2010

El nombre secreto

La edición dominical de La Nación trae un muy buen artículo sobre seguridad informática, extraído a su vez del Blog de Tecnología del New York Times.

Las ideas básica son las mismas que en el Medioevo, donde se creía que un saber mágico otorgaba poder sobre los objetos. Pensándolo bien, el asunto es actual: Harry Potter y JK Rowling son una especie de edad medieval reloaded. Si se tiene el nombre oculto de las cosas, se tiene el poder sobre ellas. Lo cual nos lleva a la pregunta: cómo elegimos las passwords?

32 millones de registros son suficiente evidencia. Esto es la materia prima "perdida" por RockYou, un desarrollador de Facebook, que sirvió para realizar un estudio sobre contraseñas. Los resultados son alarmantes: el riesgo de olvidar la password hace que los usuarios sean (seamos?) algo predecibles en la elección de las claves.

Si el problema más grave fuera el "123456" o el "123abc" no estaría tan mal. Pero repetir en la clave el nombre del usuario o colocar directamente "password" nos acerca tener problemas en la cuenta bancaria. El efecto Pareto siempre está: el 20% de los casos se centra en sólo 5000 palabras clave.

Una forma de sobrevivir a esto es mezclar una componente esencial de la password (un núcleo recordable, alfanumérico, con sentido solo para uno) y sumarle 3 a 4 letras de la aplicación, ámbito de uso y alguna cifra más. Si esto parece complejo, pensemos que los algoritmos de fuerza bruta usados por un hacker con una cantidad razonable de tiempo de procesamiento terminan descubriendo todo... casi como con un toque de magia Potteriana.

viernes, 22 de enero de 2010

Cambios en Snark Consulting


Es curioso cuando el propio emprendimiento es el campo de experimentación de todo lo que uno aprendió en diversas empresas. Desde el principio, con el diseño del logo de Snark y del sitio web trabajé personalmente junto a la gente de 3 de Diamante. Más aquí tuve buen feedback de los últimos trainings, y finalmente la experiencia de trabajar con cVidya en unas 30 operadoras de LatAm en el campo de Revenue Assurance fue muy estimulante. Fui cambiando, ajustando detalles en web y en la comunicación, para alinear el estilo personal con las necesidades profesionales.

El blog de Snark fue fundamental en estos años, pues significa la necesaria introspección para "desmalezar tendencias", ver cuáles significan negocios para los clientes, y permitir la comunicación con clientes actuales y futuros. A veces posteo en Facebook algún adelanto del blog, y a veces no; es un trade-off entre difusión y pertinencia del mensaje.

Hay cambios para el 2010. La decisión es no concentrarme 100% en pocos clientes, abrir el juego, interactuar más con el mercado y explorar otras líneas de negocio. En concreto, esto significa hacer crecer las consultorías rápidas en Telcos -en menos de un mes tener la respuesta o el "deliverable" requerido-, y fomentar los trainings de tecnología y comunicación en otros ámbitos fuera de los actuales. En vez de comunicar esto en un mail de tono neutral -casi spam-, decidí realizar un mail a medida o un llamado para cada uno de estos 300 contactos en todo el mundo.

A pesar de los cambios, el grabado de "The Hunting of the Snark" (la novela de Lewis Carroll) sigue reflejando el espíritu inicial de búsqueda que comenzó hace casi cuatro años.

lunes, 4 de enero de 2010

Reingeniería personal

Los comentarios sobre innovación, change management y demás cuestiones son frecuentes -en particular en fin de año- muy especialmente en el ámbito de las empresas. Pero el estilo de la nota de The Guardian "30 ways to a better life" rompe el esquema. Sobre base científica y sin estridencias en el artículo se brindan 30 tips sobre cómo ser feliz, poniendo foco en el ámbito personal en temas tan disímiles como el deporte, el sexo o la carrera laboral. Sobre cada consejo se brinda una referencia y una reflexión de una línea al final, para simplificar el concepto.

Elijo 6 tips:
- Saber cambiar cada tanto de profesión.
- Aceptar "tweets" de filosofía para el balance diario
- Menos gym o fierros, y más running
- Menos músculos fibrosos y más elongación
- Comer verde y evitar los BigMac.
- Balancear la frugalidad con la buena vida

Algunos consejos son más osados (ser un pequeño apicultor? dar clases en África?). Me queda un regusto de conformidad a largo plazo al releer la nota, y me pregunto por qué elijo éste como primer post del año. Veamos: el metier de Snark está en la mezcla de la tecnología con la cultura que uno encuentra al ser consultor de empresas. A menudo lo único que salva una situación es que la propia gente mejore. Me viene a la mente que algunas personas del Educ.Ar running Team hoy ya son maratonistas, como otro buen ejemplo de este balance.

O tal vez: no es casualidad que este artículo me llegue gracias a Paul Masters, tal vez el más balanceado de todos mis ex-jefes. A fin de cuentas, en medio de nuestra búsqueda de felicidad y sabiduría, la vida -según decía Julian Barnes- es sólo una maldita cosa detrás de la otra.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Elegía al buen trato del cliente de celulares


Muy poco de la vida del cliente tiene que ver con esa primer gran decisión de elegir un Operador Móvil o un terminal. Sobre esto, no hay mucho más que indicar el benchmark de El Buen Trato. En ese link, uno puede ingresar cantidad de llamadas y SMS, el usuario puede comparar planes y precios.

El ciclo de vida del cliente móvil es mucho más extenso e importante que esta primer decisión, y sin embargo puede ser un calvario. Para la gran mayoría de los clientes la tecnología aún supone desafíos (encontrar contactos, backups muy difíciles, pérdida o robo del terminal, fragilidad de la tarjeta SIM, etc). En general la operadora dueña de la red, y la compañía del terminal se echan la culpa mutuamente ante zonas grises. Esto, por ejemplo, me sucedió a lo largo de las últimas 24 horas.

Fui al Espacio Movistar de Florida 638, con el doble objetivo de que mi terminal Sony Ericsson a) recuperara el alerta ante SMS -extrañamente perdido- y b) backupeara contactos de la SIM al terminal. La gente de Sony Ericsson, muy atenta, no pudo resolver el primer problema, y me derivó al Sony Style de Cabildo 2070 donde está el servicio técnico.

34 grados de calor e infinita gente en la avenida Cabildo fueron el marco. En el Sony Style me hicieron saber que era necesario un upgrade de software. Veinte minutos y varias planillas de conformidad después me devolvieron mi terminal... absolutamente muerto. Yo veía cómo seguían atendiendo clientes, insistía, pero nadie quería reconocer que el terminal estaba muerto. Luego de alguna vacilación y de los cinco minutos de horror donde tu celu entra al "No man´s Land" de la oficina del técnico, me dijeron "se te quemó el chip". Ahorro aquí mis amargas recriminaciones.

En llamas volví a Florida 638 y solicité una copia del chip, olvidado ya de mi problema de alerta de SMSs. Pero al revivir el handset, no estaban los 300 contactos... ni su backup. De nuevo con la ayuda de Marina y de Juan pudimos usar el chip viejo en otro terminal, verificar que era posible sacar de allí los contactos, mover de aquí para allá... Incluso hablamos por teléfono con Fernando de Sony Style para ver por qué habían borrado todo del terminal -esto será un expediente X-. En fin, la comedia terminó bien.

Lecciones:

  • El chip es mucho más frágil de lo que se cree. Jamás volvería al servicio técnico por cuestiones menores, si uno está arriesgando contactos.
  • No todos los modelos tienen un backup fácil de contactos. Esa funcionalidad debería estar en la mente del usuario que pretende un upgrade: por algún motivo, cuanto más "trendy" es el terminal, más tiempo hay que pasar en atención del cliente.
  • Los virus en los celulares son mucho más común y dañinos de lo que uno cree, y la puerta de entrada más sencilla es, en general, cada nuevo archivo que ingresamos al móvil.
  • Quiero volver al Ford Falcon de los celulares, el Nokia 1100.
Medalla, diploma y beso para Marina y Juan de Sony Ericsson del Espacio Movistar. Aún en época de plena venta dedicaron mucho tiempo a este pobre cliente. En el otro extremo, vaya mi reprobación, el ostracismo, y una larga temporada en un infierno sin 3G para el Repair Center del Sony Style. Y ya no me importa si hay alerta de msg de texto o no.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Armas de incomunicación masiva

Elijo esta frase y esta imagen de Leisa Reichelt para cavilar sobre tres o cuatro cuestiones centrales de este año.

  • El crecimiento de los Facebook-like sin filtros ni cierta reflexión no parece autosostenible. Si todos somos amigos de todos, en realidad no tenemos amigos, y estamos ante un evento de extinción masivo de la intimidad amistosa.
  • Las vueltas de tuercas que plantea Twitter (podés seguir a una celebridad, se hace foco en ideas de lo que te pasa en ese momento, no es lo mismo seguir a alguien que ser su amigo) tampoco son la respuesta. Twitter es un grito en la oscuridad, una súbita alineación de vectores, pero no mucho más que eso.
  • El aspecto voyeurista de Facebook persiste pues en general el usuario no sabe manejar sus filtros. Y algo más: en un contacto personal, offline, uno corre riesgos simétricos con su interlocutor. Nadie puede alegar torpeza propia: quien dice una pavada ante quien te merece respeto, se arriesgó y perdió su chance. Pero Facebook tiene ese costado sinuoso que le permite al usuario arrastrarse en torno a contactos sin jugarse a decir o a hacer lo que corresponde. En el límite, Facebook supone una expectación infinita de un par de centenares de desconocidos que se alejan a la velocidad de la luz.
  • Por qué somos una masa gelatinosa en Facebook que sólo puede adjudicar signitos de "Me Gusta"? Es tan políticamente incorrecto declarar que algo "No me gusta"?
  • John Freeman se queja con estilo acerca de los correos electrónicos en su Tiranny of E-mails Pero el problema es otro, que la mayoría de la gente no sabe escribir o no sabe manejar audiencias diferenciadas -y ajustar a ellas su mensaje-.
  • Vamos llegando al nudo de la cuestión? El medio puede ser otro, pero la mayoría de la gente falla en el mensaje. Se confunde el tono del email en la empresa, el timorato da vueltas eternas en un chat, la seducción de infinitas frases con puntos suspensivos o "caritas" descubre al galán irresoluto, o el uso indiscriminado de letras K revela a una descreída de la ortografía. De paso, los dos últimos ejemplos configuran la muerte del deseo -ya que más arriba se esboza algo sobre la muerte de la amistad-.

You may say that I´m a dreamer... pero todo esto fue hit en 2009. En síntesis, sufrí con la mezcla de ámbitos, me maravillé con ciertas cosas que llegan al mainstream y traté de ofrecer Kits de Supervivencia en Facebook. Pero llega Diciembre, un Diciembre con mayúsculas de fin de década. Antes de que repita mi usual post abolicionista de salutaciones navideñas, dejo como mensaje en la botella la impresión de que las nuevas formas de comunicarse son meras armas de incomunicación masiva.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Shazam, Bilinkis y reconocimientos

Anoche me encontré con unos amigos y hablábamos de música. Yo contaba mi experiencia de usuario de Hype Machine (sitio imperdible que rastrea música de blogs). Mi amigo Sergio dijo "cómo me gusta este tema" apuntó su iPhone hacia los baffles situados en el jardín. El programa Shazam vaciló un poco, buscó en su base de datos, y entregó su veredicto. Autor, tema, remix. Y esto no es ni más ni menos que lo que escribía en este blog hace un año, acerca de búsquedas inversas en la web. Igual que entonces, sentí algo parecido a la magia. Por supuesto, la letra chica diluye lo celestial: en algunos terminales no anda, en algunos países es un servicio pago, depende si el handset está hackeado o no. Pero funciona!

Luego me quedé pensando que debería haber un Shazam para personas. Esto dejaría sin trabajo a muchas consultoras de HHRR pero sería fascinante hallar un patrón reconocible tras un rostro, un comentario, una actitud. Si tal cosa fuese posible, ubicar a Santiago Bilinkis sería difícil: un emprendedor creíble, no sanatero, con el potenciómetro a mitad de camino entre el controller y el CEO innovador- y-rupturista (alguien recuerda esto?). Rescato tres cuestiones:

  • "La mayoría de nosotros tenemos miedo, pero nuestra sociedad nos impide admitirlo".
  • En OfficeNet no le vendemos al Estado. No queremos tener que coimear a nadie.
  • "Me emociona que sigan el manual de procedimientos: esto te puede hacer caer las 5 ventas del corto plazo, pero te favorece las 500 del largo plazo".

Sumando miembro a miembro a Shazan y a Bilinkis, quedo envuelto en ideas de fin de año, en éxitos laborales, cambios en Snark y cansancios mayúsculos. Pero esto escapa a los fines de este curso, o más bien sumará para el lado de Otredades.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Mix de tendencias


La breve charla de Zuma Boutique en Área Tres de hoy era sobre tres temas en galaxias distintas: cómo una productora pequeña puede aceptar el desafío de hacer cosas muy disímiles, algunos conceptos sobre un evento no usual como el Style Wars, y cuáles parecen ser las tendencias en música de la mano de Ale Lacroix.

Me quedé hablando con Ale Lacroix sobre las tendencias musicales: volver a la cosa divertida, original, simple... ese pretendido "back to the basics" que él sostenía es compatible con los mash-ups? Veamos sino el excelente proyecto ThruYou de Kutiman (notar el ensamble en 4:50), que figura más arriba. Es terriblemente bueno, pero no es simple. Tampoco eso lo define como mainstream o no. En la misma línea, no es casual que en la misma semana, el New York Times revise lo que significa el blur entre masculinidad y femineidad en cuanto a moda.

Tal vez el hilo conductor sea ése: no importa si es música, la experiencia de ir a una disco, la decisión de trabajar fuera de la cuna de cristal corporativa, o un desfile: cada vez más se necesita la escala humana y la desintermediación como piedra fundamental. Y algo más, implícito, sobre lo que no se habló: la capacidad de detectar talento.

martes, 3 de noviembre de 2009

Singular bondad online

No todo se resuelve en los 140 caracteres de Twitter o en el estado de Facebook: pero hace un tiempo que deseaba postear acerca de lo siguiente: por qué la gente es más “buena” (digamos, colaborativa) en ámbitos online? Me despego de mi propia visión, y voy por partes:

- Quién dice que efectivamente la gente es menos buena en el off-line? Probablemente sea mi propia visión. Y yo contestaré, efectivamente, que todos construimos a partir de percepciones subjetivas. En mi vida real no ayudo demasiado al prójimo, y sin embargo posteo rutas para correr, recomiendo libros y me fascina observar la misma conducta en el resto.

- Ejemplos? Puntos KudoZ tras traducciones bien hechas en ProZ. Recomendar a alguien en LinkedIn sin que te lo pidan. Ganar puntos-fierita en el Taringa a causa de cualquier post (repito: cualquier post, en general de horrible calidad). Publicar rutas de entrenamiento en Run the Planet. Postear buenas canciones de Hype Machine en Twitter. En definitiva, hacerle la vida más fácil, aún al prójimo que ni siquiera uno conoce, aún al prójimo que no ha pedido ese favor.

- Toda buena actuación teatral necesita un móvil, oculto al principio de la trama. Cuál es el móvil aquí? Los comienzos nerdos hicieron que intercambiar conocimientos fuera buena práctica en la red. A veces (ay, Facebook!) el móvil es mostrarse fashion. Pero en todo caso la gente da, sin retribución cierta, y creo que ahí está la diferencia. Algunos dirán que es ego. Otros, que el online no tiene barreras de tiempo o espacio. Otros, en fin, sostienen que uno puede dar en la Web sin entregarse a cierta intimidad excesiva de los favores de la vida real. Ah, la misantropía…

Al final del día, los expertos dicen que es el turno del “whuffie” de Cory Doctorow, la reputación online o como quieran llamarlo. A mi me gusta la palabra prestigio, y tengo la sensación de que aún un sujeto con issues (y esto no es tan autorreferencial) puede sugerir, recomendar, hacerle la vida más fácil a los demás, y esperar una retribución a cambio. No hay ingenuidad: alguien dirá que esto es branding y que uno es el arquitecto de la propia marca personal. Deberemos llamar a esto autobranding?

Última vuelta de tuerca. En la vida escasea el dinero, la belleza, el talento y el tiempo. Esas son mis cuatro variables favoritas. Digamos que el prestigio online es algo que se puede construir aún faltando estas cuatro dimensiones: ningún jefe o ningún HHRR te va a retacear el reconocimiento, el “gracias”,o los miserables puntos-Taringa que se pueden obtener “si sos bueno en la Web”. Y aún no sé si se trata de bondad: simplemente creo que es algo que funciona y que hace que de distintas formas nos sintamos mejor con nosotros mismos. Que es lo que quería demostrar…O peor: tal vez la bondad en la vida offline carece de los suficientes incentivos que garanticen la retribución. De ahí a decir que la Web será el nuevo opio de los pueblos, hay un solo paso.

viernes, 30 de octubre de 2009

Los 40 años de Internet y la nostalgia a futuro

Hay poco que agregar al muy buen artículo de Ricardo Sametband en La Nación sobre los 40 años de Internet. La propia explicación de Kleinrock sobre cómo era todo en esos tiempos va de la mano con un nuevo fenómeno: la modernidad que de pronto se convierte en basura no reciclable, y la nostalgia que esto conlleva.

Aún tenemos en nuestro registro auditivo el sonido de los modems de 2400 baudios al conectarse dial-up a a línea telefónica (muy en línea con la explicación de Kleinrock). En nuestra memoria están las pantallas oscuras de las BBS donde florecieron los primeros chats. Sólo hace tres días ocurrió el apagón de Geocities. Me pregunto con qué tipo de saudades contemplaremos el pajarito de Twitter dentro de diez años.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Ámbitos, blogs y la vida misma

De nuevo, JetPack lo hace y Snark Consulting "compra" el concepto y traduce... al punto de olvidar por unos días los post "serios" (cambios tecnológicos, marketing, Telcos). Pero lo más importante es lo que le ocurre a la gente con esos cambios, y esta imagen refleja espectacularmente las nuevas contradicciones.

En el fondo, sigue como tema número uno la mezcla de ámbitos: el yo personal enfrentado al yo laboral, la excesiva necesidad de catarsis con un exterior online anónimo que disuelve tensiones -y esto es plenamente auto referencial-, y la dificultad del individuo de acomodarse a su entorno: a un jefe o a una empresa que en teoría te brindan un colchón de seguridades, pero que al final del día, no cierran. Such a short life, isn´t it?

En cuanto al resto, amo a la estética retro transformada, con los detalles de modernidad asomando con toques coloridos por arriba de la monocromía. Para el próximo post, una entrevista a la gente de JetPack?